LUNES, 29 de octubre (HealthDay News) -- Una visita a la sala de emergencias a menudo significa que el niño siente algún dolor y casi con toda
seguridad la visita le subirá la ansiedad.
Por eso, la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics) ha publicado un
nuevo reporte enfatizando la importancia de controlar el dolor y la ansiedad de los niños que acuden a emergencias.
"Hay muchas maneras de
mitigar el dolor de los niños, y en este sentido hemos mejorado mucho", afirmó el autor del reporte, el Dr. Joel Fein, médico a cargo
de emergencias del Hospital Pediátrico de Filadelfia.
"Los padres deberían pedir que se tomen medidas contra el dolor y la ansiedad
de los niños" si tienen la sensación de que no están lo suficientemente controlados, comentó Fein, que además es
profesor de pediatría de la Facultad de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania.
El estudio aparece en la edición en
línea del 29 de octubre y se publicará en la edición impresa de noviembre de la revista Pediatrics.
Existen numerosas
dificultades para que no haya dolor en las visitas a emergencias, según el reporte. Una es el miedo a los efectos secundarios. Otra es la
preocupación de que dar medicamentos para disminuir el dolor podría dificultar o retrasar el diagnóstico, y eso podría afectar al
tratamiento.
Quizá ni siquiera se usen los anestésicos de uso tópico si los médicos piensan que eso podría acarrear
algún retraso en el diagnóstico. Además, no se tiene un acceso rápido a los anestésicos de uso tópico en todas las
salas de emergencias, según el reporte.
Los narcóticos todavía están estigmatizados y es menos probable que los
médicos los usen en niños. Además, el reporte afirma que sigue habiendo un prejuicio racial al prescribir este tipo de medicamentos, por lo
que es menos probable que se les suministre a los niños negros para aliviar el dolor.
El nuevo reporte sugiere que esas dificultades pueden
superarse, y que se debería empezar a aliviar el dolor antes incluso de que el niño llegue al hospital, si viene en la ambulancia.
Una vez
en el hospital, es importante que el niño se mantenga calmado. El dolor parece mayor si la ansiedad aumenta, según el reporte. Los autores
recomendaron que se habilite una habitación privada para cada familia, con paredes coloreadas si es posible, con cuadros en el techo y juguetes o juegos
para que el niño se distraiga en este ambiente poco familiar.
El reporte también sugiere que medicamentos tales como el
acetaminofén, ibuprofeno o los narcóticos orales pueden aliviar el dolor, igual que los analgésicos de uso tópico. El reporte
también recomienda que se usen los anestésicos de uso tópico para aliviar el dolor en la zona afectada antes del uso de catéteres
intravenosos.
"Los niños tienen mucho miedo a las agujas", aseguró Fein. "La anestesia tópica puede proteger contra
el dolor durante el uso de una línea intravenosa y [la extracción de sangre]".
El reporte añade que el uso de
analgésicos no afecta la capacidad de los médicos para hacer un diagnóstico a tiempo.
Fein aseguró que no todas las
recomendaciones del reporte son sobre medicamentos. "Para los niños más pequeños, hasta el agua con azúcar puede reducir el
dolor", afirmó.
A los especialistas de la vida infantil se les ha entrenado específicamente para saber cómo distraer al
niño y mantenerlo calmado. Estos especialistas pueden enseñar a otros miembros del personal algunas maneras para desviar la atención del
niño del dolor, comentó Fein.
Una de estas especialistas estuvo de acuerdo con Fein.
"Creo que todos tenemos el objetivo de
lograr una atención de emergencias sin dolor", afirmó la Dra. Hnin Khine, especialista pediátrica de emergencias del Hospital
Pediátrico Montefiore en la ciudad de Nueva York.
"Ahora ya podemos realizar la mayoría de los procedimientos de manera más
calmada, pero todavía podemos hacer más", aseguró. "Este reporte no es ninguna sorpresa, pero nos recuerda que sigamos haciendo
todo lo posible en el manejo del dolor".
Los padres son un factor importante para mantener calmado al niño, comentó.
"Los
padres a menudo están muy ansiosos al recordar sus propias experiencias pasadas en salas de emergencia. Es importante educar tanto a los padres como a
los niños", afirmó Khine. "No es necesario que le digan a sus hijos que sean fuertes aunque duela. Debemos decirles que ahora podemos
hacerlo sin dolor. Es toda una curva de aprendizaje para todos nosotros".
Más información
Para más
información sobre las visitas de sus hijos a la sala de emergencias visite KidsHealth de la Nemours Foundation.
Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com
© Derechos de autor 2011, HealthDay
FUENTES: Joel Fein, attending physician, emergency department, The Children's Hospital of Philadelphia, and professor, pediatrics and emergency medicine, Perelman School of Medicine, University of Pennsylvania, Philadelphia; Hnin Khine, M.D., pediatric emergency medicine specialist, The Children's Hospital at Montefiore, New York City; November 2012 Pediatrics
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