Cocinar las comidas en casa es una gran manera de mantenerse saludable y ahorrar dinero. Sigue estos pasos sencillos para proteger a tu familia de la intoxicación por alimentos.
Piensa bien a la hora de hacer las compras.
Haz tus compras en tiendas que se vean y huelan limpias. Una tienda sucia o con mal olor puede ser una señal de que los alimentos no están almacenados de manera segura.
Sigue estos consejos de seguridad adicionales cuando elijas alimentos en la tienda:
- Comprueba la fecha de caducidad (“consumir antes de” o “vender antes de”; en inglés “use by” o “sell by”) en todo lo que compres.
- No compres latas que estén goteando, abultadas o abolladas.
- No compres botellas o frascos que tengan las tapas de seguridad “saltadas” o los sellos rotos.
- Compra huevos que están en la sección de refrigeración de la tienda. Asegúrate de que no estén cuarteados ni chorreando líquido.
- Pon las carnes, pollo, pavo, pescado y huevos en bolsas de plástico o sepáralos de otros alimentos en tu carrito o canasta. Así evitarás que contaminen otros alimentos.
- Escoge los alimentos congelados al final de tu compra para que haya menos probabilidad de que se descongelen antes de que llegues a casa.
- Asegúrate de que los paquetes de alimentos congelados no estén abiertos ni apachurrados. Evita los paquetes con escarcha o cristales de hielo, ya que éstas son señales de que el alimento se ha descongelado y se ha vuelto a congelar.