Sigue estos pasos para reducir tu riesgo de tener un ataque al cerebro.
Hazte medir la presión de la sangre.
Tener la presión arterial alta es el factor de riesgo más importante para los ataques al cerebro. Hazte medir la presión de la sangre por lo menos cada 2 años, desde los 18 años. Pregúntale a tu doctor si necesitas medírtela más a menudo.
Si tienes un nivel alto de presión en la sangre, pregúntale a tu doctor o enfermera cómo puedes reducirlo.
Deja de fumar.
No fumar es una de las mejores cosas que puedes hacer para evitar un ataque al cerebro. Después de dejar de fumar, tu riesgo de tener un ataque al cerebro o enfermedades del corazón comienza a disminuir.