Los impuestos sobre los refrescos no controlarán la obesidad, afirma un estudio

Los consumidores comprarán otras comidas que engordan que cuestan menos, señalan los investigadores

VIERNES, 9 de agosto (HealthDay News) -- Gravar los refrescos y otras bebidas azucaradas no ayudará a reducir la obesidad, porque los consumidores pasarían a tomar otros alimentos y bebidas ricos en calorías que no tengan impuestos, señala un estudio reciente.

Los investigadores llegaron a su conclusión tras analizar los datos sobre las compras familiares de comida realizadas por los estadounidenses en 2006. Los hallazgos aparecen en la revista American Journal of Agricultural Economics.

"Promulgar un impuesto sobre las bebidas azucaradas podría ser una opción de política pública atractiva para controlar la obesidad, pero no es tan fácil usar impuestos para controlar la obesidad como resulta con el tabaquismo", comentó en un comunicado de prensa de la revista el autor líder del estudio, Chen Zhen, economista investigador de RTI International.

"Los consumidores pueden sencillamente cambiar a un alimento rico en calorías al que no se le impongan impuestos", planteó Zhen. "Como sabemos, reducir las calorías es solo una de las muchas formas de fomentar una alimentación sana y reducir las enfermedades crónicas relacionadas con la nutrición".

En EE. UU., alrededor del 36 por ciento de los adultos y el 17 por ciento de los niños y adolescentes son obesos. Un estudio anterior de RTI halló que los costos médicos asociados con la obesidad son de 147 mil millones de dólares o más al año.

Los defensores de salud pública han propuesto un impuesto sobre los refrescos con la esperanza de que unos precios más altos disuadan de comprar alimentos malsanos.

Michael Bloomberg, el alcalde de Nueva York, utilizó otro método para combatir la obesidad al intentar prohibir la venta de muchas bebidas endulzadas de tamaño grande, pero el esfuerzo ha sido rechazado dos veces, la más reciente en una corte de apelaciones. La corte superior dictaminó que la Junta de Salud de la ciudad no tenía autoridad para aprobar restricciones sobre los refrescos. La regla también se veía afectada por lagunas jurídicas y exenciones, apuntó la corte.

Para el estudio actual, los investigadores también observaron las diferencias entre las familias de bajos y altos ingresos. La comida y las bebidas compradas por las familias de bajos ingresos tendían a ser más ricas en calorías, grasa y sodio que las compradas por familias con ingresos más altos.

"Dado que las familias de ingresos más bajos tienden a comprar más refrescos azucarados que las familias con más ingresos, sería más fácil que lograran los beneficios de salud de reducir la ingesta de bebidas azucaradas", aseguró Zhen. "Sin embargo, también pagarían más impuestos sobre las bebidas, haciendo que sea un impuesto regresivo".

El estudio fue patrocinado por la Robert Wood Johnson Foundation y los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU.

Más información

El Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de los EE. UU tiene más información sobre el sobrepeso y la obesidad.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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FUENTE: American Journal of Agricultural Economics, news release, July 30, 2013

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