El 5 por ciento de los niños estadounidenses tienen "obesidad grave", advierten los expertos

Los investigadores señalan que se necesitan nuevos y mejores tratamientos para esta enfermedad recién definida

Por Steven Reinberg
Reportero de Healthday

LUNES, 9 de septiembre (HealthDay News) -- Aunque la tasa de obesidad entre los niños estadounidenses parece haberse estabilizado, el número de niños con "obesidad grave" sigue aumentando, de acuerdo con la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association).

Alrededor del 5 por ciento de los niños y adolescentes que caen ahora dentro de esta categoría, están en alto riesgo de enfermedad cardiaca prematura y de diabetes tipo 2, según informan los investigadores en una publicación científica de la Asociación Americana del Corazón en la edición en línea del 9 de septiembre de la revista Circulation.

"Estamos definiendo una nueva clase de obesidad pediátrica llamada obesidad "grave", señaló el investigador principal Aaron Kelly, profesor adjunto de pediatría de la Escuela de Medicina de la Universidad de Minnesota, en Mineápolis.

"Este tipo de obesidad es diferente a la obesidad tradicional y al sobrepeso en los niños", señaló. "Es una forma extrema de obesidad".

Se considera que los niños tienen obesidad grave si su índice de masa corporal (IMC) está por encima del percentil 95 para su sexo y edad, o un IMC de 35 o más. El IMC es una medida de peso en relación con la altura, y un niño que está en el percentil 95 pesa más del 95 por ciento que otros niños del mismo sexo y edad.

Por ejemplo, señaló Kelly, si una niña de 7 años de edad, de mediana estatura, pesa 75 libras (34 kg) o si un niño de 13 años de edad, de mediana estatura, pesa 160 libras (72.5 kg) se considerará que ambos tienen obesidad grave.

Y este exceso de peso tiene "consecuencias inmediatas y a largo plazo para la salud", señaló Kelly. Los niños con obesidad grave se enfrentan a mayores riesgos de hipertensión, diabetes tipo 2, colesterol alto y signos tempranos de estrechamiento de las arterias, todos ellos factores de riesgo para enfermedades cardiacas.

El Dr. Valentín Fuster, cardiólogo, director de la unidad de cardiología del Centro Médico Mount Sinai en la ciudad de Nueva York, advierte que además de los problemas cardiacos, la obesidad puede hacer que los niños desarrollen asma, apnea del sueño, se disloquen huesos y articulaciones, y puede llevar a una baja autoestima.

Además, apuntó Kelly, "si eres un niño o adolescente con obesidad grave, la probabilidad de que seas un adulto con obesidad mórbida es muy alta".

Las medidas de tratamiento para los niños con obesidad grave comprenden desde cambios en el estilo de vida, tales como dieta y ejercicio, hasta medidas más intensivas, incluidos medicamentos para bajar de peso y, en algunos casos, cirugía para reducir el tamaño del estómago.

Desafortunadamente, apuntó Kelly, la dieta y el ejercicio no funcionan del todo bien en estos niños. Además, los medicamentos y la cirugía están limitados por su alcance: la cirugía no es apropiada para, o no está disponible para todos los niños con obesidad grave y el uso de los medicamentos más eficaces para bajar de peso no está aprobado en los niños, apuntó Kelly.

Realizar más investigaciones sobre tratamientos eficaces es clave, al igual que reconocer la obesidad grave como una enfermedad crónica, explicó.

"Los pediatras necesitan otras opciones además de cambios en el estilo de vida para tratar esta enfermedad", señaló Kelly.

Un experto apuntó que cree que los cambios intensivos y monitorizados en el estilo de vida, pero sin medicamentos ni cirugía, son la respuesta.

"¿Qué tan mejor y más rentable [sería] enseñar habilidades básicas para la vida a estos jóvenes a través de modelos innovadores? Dichos modelos existen, pero aún no se han establecido como alternativas a la cirugía", destacó el Dr. David Katz, director del Centro de Investigación Preventiva Yale-Griffin.

De acuerdo con Katz, el trabajo de investigación de la Asociación Americana del Corazón ofrece un "recordatorio importante y oportuno" de que la obesidad general podría estar estabilizándose entre los niños estadounidenses, pero que la obesidad grave está "aumentando rápidamente".

"Debemos hacer todo lo que podamos para minimizar el desarrollo de la obesidad grave en primer lugar", apuntó Katz. "Sin embargo, para un gran número de niños que ya están en esta situación espero que podamos validar y financiar opciones de comportamiento que se basen en las habilidades, para que confiemos un poco menos en el bisturí".

Más información

Para más información sobre la obesidad infantil, visite los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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FUENTES: Aaron Kelly, Ph.D., associate professor of pediatrics, University of Minnesota Medical School, Minneapolis; David Katz, M.D., M.P.H., director, Yale-Griffin Prevention Research Center, Derby, Conn.; Valentin Fuster, M.D., Ph.D., director, Mount Sinai Heart at the Mount Sinai Medical Center, New York City; Sept. 9, 2013, Circulation, online

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