Las heridas de bala acaban con las vidas del ocho por ciento de los niños tratados en las salas de emergencias de EE. UU.

Se trata de un nivel más alto de lesiones graves y muertes que por cualquier otra causa, incluso los accidentes de coche, halla un estudio

Por Randy Dotinga
Reportero de Healthday

LUNES, 14 de octubre (HealthDay News) -- Un nuevo estudio confirma el gran peligro que las armas de fuego suponen para los niños. Las estadísticas de hospitales de varias áreas urbanas de EE. UU. revelan que al menos el ocho por ciento de los niños que sufrieron heridas de bala murieron.

Las heridas por armas de fuego en los niños provocaron un nivel más alto de heridas graves y muerte que cualquier otra causa, incluso los accidentes de coche.

Aunque los hallazgos no resultan sorprendentes, sí revelan el costo verdadero de las lesiones con armas de fuego en los niños, señaló el autor del estudio, el Dr. Craig Newgard, profesor asociado de medicina de emergencias de la Universidad de Salud y Ciencias de Oregón, en Portland.

"Al observar los problemas relacionados con las lesiones en los niños, podemos afirmar que las heridas relacionadas con las armas de fuego no son comunes", comentó. "Pero al mismo tiempo, con ellas se relacionan unos resultados adversos importantes".

Además de la gravedad del daño corporal que provocan, las heridas con armas de fuego también son las lesiones con más probabilidades de requerir transfusiones de sangre y cirugía mayor en los niños, señaló Newgard. El costo de la atención de emergencia para las heridas con armas de fuego, un promedio de más de 28,500 dólares, según el estudio, también es mucho más alto que para cualquier otro tipo de lesión.

¿Por qué intentar comprender la forma en que las heridas con armas de fuego afectan a los niños? Newgard comentó que el objetivo del estudio es rellenar las brechas en la investigación sobre la violencia, sobre todo a la luz de las tragedias recientes. "Deseamos proveer a los legisladores una información más objetiva sobre lo que realmente sucede con los niños y las armas de fuego", planteó.

Los investigadores examinaron los detalles sobre las visitas a las salas de emergencias de más de 50,000 niños lesionados en 93 hospitales entre 2006 y 2008. Los hospitales se hallaban en Oregón, California y Colorado.

Las lesiones con armas de fuego fueron poco comunes, y conforman el uno por ciento de todas las lesiones. De las lesiones, más del 80 por ciento fueron en adolescentes entre los 15 y los 19 años, y el 85 por ciento fueron en chicos. (En comparación, el 59 por ciento de los demás tipos de lesiones fueron en chicos).

Los investigadores hallaron que el 23 por ciento de las lesiones con armas de fuego eran graves, el 32 por ciento ameritaron cirugía mayor y el 8 por ciento de los pacientes murieron en el hospital.

En comparación, el uno por ciento de los niños atropellados por coches murieron en el hospital, y el dos por ciento de los que fueron apuñalados o sufrieron lesiones similares murieron.

El estudio no reveló las tasas de lesiones según el área geográfica. "Nuestros asociados en cada una de las ciudades no deseaban que su ciudad en particular fuera etiquetada como la más segura o la más peligrosa", apuntó Newgard.

En cuanto a las tendencias con el tiempo, los investigadores no observaron un periodo suficientemente largo como para determinar si hubo cambios en los números de heridas con armas de fuego, apuntó.

El Dr. Michael Nance, director del programa de traumatismo pediátrico del Hospital Pediátrico de Filadelfia, está familiarizado con los hallazgos, y señaló otra estadística del estudio: el 20 por ciento de todas las muertes de niños debidas a lesiones se debieron por heridas causadas con armas de fuego. "Lo consideraría como importante", enfatizó. "Esas lesiones son devastadoras".

Sin embargo, advirtió que las cifras no revelaron el impacto de las heridas con armas de fuego en todo el país, porque solo observaron algunas regiones. Las cifras también son limitadas porque solo observaron las visitas a las salas de emergencias relacionadas con las llamadas al 911, no a los niños que sufrieron un disparo y que llegaron al hospital en vehículos privados.

En cuanto al mensaje principal de la investigación, Nance señaló que el estudio "resalta el riesgo continuo que las armas de fuego plantean para los niños".

El estudio aparece en la edición en línea del 14 de octubre y en la edición impresa de noviembre de la revista Pediatrics.

Más información

Para más detalles sobre los adolescentes y la violencia, visite la Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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FUENTES: Craig Newgard, M.D., M.P.H., associate professor, emergency medicine, Oregon Health & Science University, Portland; Michael Nance, M.D., professor, surgery, and director, pediatric trauma program, Children's Hospital of Philadelphia; Oct. 14, 2013, Pediatrics, online

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