Buenas noticias para los cuidadores: quizá vivan durante más tiempo

Un estudio halló que las personas que ayudan a familiares enfermos o discapacitados sobrevivían 9 meses más

Por Maureen Salamon
Reportero de Healthday

VIERNES, 25 de octubre (HealthDay News) -- En contraste con una gran cantidad de hallazgos previos, una nueva investigación sugiere que las personas que cuidan a sus familiares viven un poco más que las que no lo hacen.

El estudio halló que los cuidadores que ayudan a familiares con enfermedades o discapacidades crónicas tenían una tasa un 18 por ciento más baja de mortalidad que las personas parecidas que no cuidaban a nadie, lo que se traducía en una extensión de nueve meses en la esperanza de vida durante los seis años que duró el estudio.

Sin embargo, la investigación no profundizó en el tipo de tareas que los cuidadores hacían, y los autores del estudio dijeron que el análisis no pudo descartar la posibilidad de que algunos grupos de cuidadores (sobre todo los que se encontraban en situaciones de cuidados muy estresantes) podrían ser más vulnerables a un riesgo mayor de mortalidad.

"Las personas deberían sentirse animadas y fortalecidas por ser cuidadores de sus familiares", afirmó el primer autor del estudio, David Roth, director del Centro sobre el Envejecimiento y la Salud de la Universidad Johns Hopkins, en Baltimore. "Algunas [investigaciones] anteriores pueden haber exagerado los aspectos más desagradables y estresantes del tema. Otros estudios sugieren que no se trata tanto del hecho de cuidar [lo que está relacionado con una muerte más temprana], sino el distrés que sienten los cuidadores cuando una persona querida está enferma o siente dolor".

El estudio, financiado por el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidente Cerebrovascular de los EE. UU. y el Departamento de servicios de salud y humanos de los EE.UU., fue publicado recientemente en línea en la revista American Journal of Epidemiology.

Más de 34 millones de cuidadores que no cobran por hacerlo cuidan a una persona adulta enferma o que tiene una discapacidad, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. Aproximadamente el 83 por ciento son personas que cuidan a algún familiar sin recibir ninguna paga por ello.

Roth y su equipo analizaron la información originalmente recogida por un estudio más amplio sobre el excesivo riesgo de accidente cerebrovascular de las personas negras de 45 años y mayores que viven en el "cinturón del accidente cerebrovascular" del sureste del país. Roth y sus colaboradores examinaron si las tasas de mortalidad de los 3,500 cuidadores de familiares de ese estudio durante seis años eran distintas de las de la misma cantidad de personas que no eran cuidadoras y que vivían en la misma zona demográfica, tenían un historial de salud y unas conductas sanas similares y otra docena de variables comunes.

El beneficio en el nivel de supervivencia encontrado en los cuidadores fue consistente en todos los subgrupos; incluso los cuidadores del cónyuge, de los que se había indicado en investigaciones previas que tenían un riesgo alto de muerte.

Roth afirmó que la idea de que cuidar a otra persona conlleva beneficios para la salud es lógica cuando se hace voluntariamente y en niveles manejables con personas que son capaces de expresar agradecimiento por el cuidado.

"Pienso que la mayor parte de la literatura [científica] que ha hallado que cuidar a otras personas es muy malo para la salud se refiere a los pacientes con demencia, y muchas veces, a los cónyuges", afirmó, y añadió que su investigación se basó en la población en lugar de centrarse en grupos específicos. Aunque el estudio de Roth vinculó el hecho de cuidar a otras personas con unas tasas de mortalidad más bajas, no demostró que hubiera una relación de causalidad.

Kathleen Kelly, directora ejecutiva del Centro Nacional del Cuidado y de Family Caregiver Alliance, comentó que está de acuerdo en que el cuidado de otra persona tiene muchos aspectos positivos que pueden traducirse en ventajas para la salud.

"No me sorprenden los hallazgos del lado positivo de la cuestión, porque de verdad creo que las personas que cuidan de sus familiares sienten satisfacción por hacerlo", señaló. "Está relacionado con la reciprocidad y la responsabilidad. Además, en función de la edad de las personas que realizan el cuidado, podría haber un alto grado de sentimiento de propósito y de conexión en sus actividades. Todo esto podría conllevar un mayor grado de salud, dado que se está activo y ocupado".

No obstante, Kelly se mostró cauta con respecto a que los beneficios sobre la salud del cuidado de otra persona puedan cambiar drásticamente cuando la persona que recibe los cuidados tiene una enfermedad que requiere una atención constante, como la demencia, y no puede expresar su agradecimiento a los cuidadores.

"El papel es muy turbio cuando se está realizando un cuidado personal, como en el baño", señaló. "Cuando se habla de atención medica muy pesada, ya es otra cosa. El estudio aporta muchas ideas realmente interesantes, pero también debemos tener en cuenta que hay personas que se enfrentan a situaciones muy difíciles y exigentes todos los días a todas horas".

Más información

Caregiver Action Network ofrece más información sobre los aspectos económicos del cuidado de otras personas.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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FUENTES: David L. Roth, Ph.D., director, Johns Hopkins Center on Aging and Health, Baltimore; Kathleen Kelly, executive director, National Center on Caregiving, Family Caregiver Alliance, San Francisco,; Oct. 3, 2013, American Journal of Epidemiology, online

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