Las 'micropartículas' se muestran promisorias para curar corazones dañados

Un estudio con ratones sugiere que la terapia puede controlar la lesión por la inflamación, pero se necesitan ensayos con humanos

MIÉRCOLES, 15 de enero de 2014 (HealthDay News) -- Un tratamiento rápido con una nueva terapia de "micropartículas" podría reducir significativamente el daño provocado por un ataque cardiaco, según un nuevo estudio llevado a cabo con ratones.

Tras un ataque cardiaco, gran parte del daño que sufre el músculo cardiaco es provocado por unas células inflamatorias llamadas macrófagos, que se dirigen rápidamente al sitio donde está el tejido privado de oxígeno, apuntaron los investigadores.

Sin embargo, los investigadores hallaron que inyectar micropartículas biodegradables en el torrente sanguíneo de los ratones en un plazo de 24 horas tras un ataque cardiaco reducía el daño relacionado con la inflamación en un 50 por ciento, permitiendo que el corazón bombeara mucha más sangre.

Los investigadores dijeron que las micropartículas se vinculan a las células inflamatorias y las desvían hacia el bazo, donde mueren. Las partículas están hechas de ácido poli-(láctico-co-glicólico), una sustancia biodegradable que ya está aprobada por la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) de EE. UU. para su uso en suturas reabsorbibles.

El estudio aparece en la edición del 15 de enero de la revista Science Translational Medicine.

"Esta es la primera terapia que se dirige específicamente a una causa clave del daño que ocurre tras un ataque cardiaco", comentó en un comunicado de prensa de la Universidad de Northwestern el autor del estudio, Daniel Getts, profesor visitante de microbiología e inmunología de la Facultad de Medicina Feinberg de la universidad.

"Ninguna otra terapia en el horizonte puede hacerlo", dijo Getts. "Tiene el potencial de transformar la forma en que se tratan los ataques cardiacos y las enfermedades cardiovasculares".

Dos expertos cardiacos dijeron que el método sí parece promisorio.

La Dra. Barbara Sherry, directora del Centro de Inmunología e Inflamación del Instituto Feinstein de Investigación Médica, en Manhasset, Nueva York, afirmó que el trabajo era "muy emocionante".

"El poder de este método yace en el hecho de que se dirige al macrófago inflamatorio mismo, redirigiendo esta importante fuente de mediadores inflamatorios lejos de los tejidos inflamados", señaló. Sherry advirtió que, sin embargo, los ensayos con humanos serán la clave para ver si la terapia realmente funciona.

"Será importante considerar el impacto de este método sobre la función inmunitaria", comentó. "¿Tendrán los pacientes que reciban esta terapia [unos sistemas inmunitarios debilitados] y por tanto serán susceptibles a otras infecciones?".

El Dr. Roger Hajjar, director del Centro de Investigación Cardiovascular de la Escuela de Medicina Icahn de Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York, se hizo eco de esa preocupación. "El potencial terapéutico de estas partículas que modifican la inmunidad es grande", aseguró Hajjar.

Pero, añadió que "con la modulación inmunitaria, hay que tener cuidado, sobre todo en el ámbito del daño en el músculo cardiaco".

Getts y sus colaboradores también dijeron que las micropartículas redujeron el daño y repararon el tejido dañado vinculado con muchas otras enfermedades inflamatorias, como la infección con el virus del Nilo Occidental, la enfermedad intestinal inflamatoria y la esclerosis múltiple.

"El potencial de tratar muchas enfermedades distintas es tremendo", aseguró en el comunicado de prensa Stephen Miller, profesor de investigación de la Northwestern. "En todos estos modelos de enfermedad, las micropartículas detienen el flujo de células inflamatorias hacia el sitio del daño tisular, de forma que el daño se limita grandemente y los tejidos pueden regenerarse".

Getts, Miller y sus colaboradores se asociaron con una compañía inicial para producir una versión refinada de las micropartículas, y esperan comenzar un ensayo clínico con pacientes de ataque cardiaco en un plazo de dos años.

Más información

La Academia Estadounidense de Médicos de Familia (American Academy of Family Physicians) ofrece más información sobre los ataques cardiacos.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2014, HealthDay

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FUENTES: Roger Hajjar, M.D., director, Cardiovascular Research Center, Icahn School of Medicine at Mount Sinai, New York City; Barbara Sherry, Ph.D., head, Center for Immunology & Inflammation, The Feinstein Institute for Medical Research, Manhasset, N.Y.; Northwestern University, news release, Jan. 15, 2014

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