Estar sentados demasiado tiempo podría aumentar el riesgo de insuficiencia cardiaca en los hombres

Un estudio halló que ni siquiera el ejercicio compensaba por la conducta sedentaria

Por Mary Brophy Marcus
Reportero de Healthday

MARTES, 21 de enero de 2014 (HealthDay News) -- Los hombres mayores que pasan mucho tiempo sentados son más propensos a enfrentarse a la insuficiencia cardiaca en un futuro, muestra un estudio reciente.

La investigación incluyó a más de 82,000 hombres de 45 a 69 años de edad. Los que pasaban más tiempo siendo sedentarios fuera del horario laboral, aunque hicieran ejercicio, tenían un riesgo más alto de insuficiencia cardiaca, reportaron los investigadores de Kaiser Permanente del Sur de California.

"Los hombres con unos niveles bajos de actividad física tenían un 52 por ciento más de probabilidades de contraer insuficiencia cardiaca que los hombres con unos niveles más altos de actividad física", aseguró la autora del estudio, Deborah Rohm Young, científica principal de Kaiser Permanente en Pasadena, California.

Young apuntó que los que pasaban al menos cinco horas al día sentados tenían un 34 por ciento más de probabilidades de contraer insuficiencia cardiaca que los que pasaban menos de dos horas al día sentados. La investigación aparece en la edición de enero de la revista Circulation: Heart Failure.

Los científicos utilizaron datos de un gran estudio conocido como el Estudio de salud de los hombres de California. Ninguno de los hombres sufría de insuficiencia cardiaca al comenzar el estudio.

"Observamos la información de la línea base en un cuestionario sobre la actividad física y el tiempo que pasaban sentados fuera del trabajo", comentó Young, quien anotó que a los hombres se les hizo un seguimiento de hasta una década. Sus niveles de ejercicio se calcularon de una forma que medía cuánta energía usaba el cuerpo. Los investigadores también rastrearon cuántas horas al día los hombres eran sedentarios.

"Los que tenían una actividad física baja (que estaban mucho tiempo sentados y hacían poco ejercicio) tenían más del doble de probabilidades de sufrir de insuficiencia cardiaca, en comparación con los que eran activos y pasaban poco tiempo sentados fuera del trabajo", explicó Young.

La insuficiencia cardiaca es la incapacidad del músculo cardiaco de bombear sangre con efectividad por el cuerpo, explicó Young. Afecta a 5.7 millones de estadounidenses, sobre todo personas mayores. Aproximadamente un 20 por ciento de los adultos serán diagnosticados con la enfermedad en algún momento de sus vidas, según la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association).

"Afecta a mucha gente. Entre los que sufren de insuficiencia cardiaca, alrededor de la mitad morirán en un plazo de cinco años tras el diagnóstico", comentó Young, quien anotó que los trasplantes son poco comunes y que la mayoría de personas que sufren de la afección la gestionan con medicamentos. "Pero se asocia con una menor calidad de vida".

Un experto elogió la investigación.

"Se trata de un buen trabajo que muestra la importancia de la actividad física para reducir el riesgo de insuficiencia cardiaca", señaló el Dr. Chip Lavie, director médico de rehabilitación y prevención cardiacas del Instituto Cardiaco y Vascular John Ochsner, en Nueva Orleáns.

"Numerosos estudios sugieren que una baja forma cardiorrespiratoria es quizá el factor de riesgo cardiovascular más potente. Es probable que lo que más contribuya a la forma cardiorrespiratoria sea la actividad física regular y el entrenamiento en ejercicio, pero también hay un componente genético", aclaró Lavie. "Si dos personas hacen exactamente la misma cantidad de actividad física y ejercicio, quizá a una le vaya mucho mejor en una carrera o en una prueba de esfuerzo, debido a una mejor capacidad natural y a la genética".

Lavie dijo que el estudio podría refinarse más al pedir a los hombres que usaran un podómetro para rastrear su actividad física. También se podría añadir una prueba de esfuerzo, para evaluar la aptitud cardiaca y pulmonar, anotó.

Sospecha que los resultados serían iguales en las mujeres.

Young dijo que incluso cuando ella y sus colaboradores observaron a personas que contrajeron insuficiencia cardiaca o hipertensión durante el estudio, hallaron que ser más activo seguía siendo bueno. "Era más probable que protegiera de la insuficiencia cardiaca a las personas que ya sufrían de esas afecciones".

Si alguien sufre de problemas cardiacos y desea aumentar el ejercicio, nunca es demasiado tarde, enfatizó, aunque "obviamente tendrán que obtener la autorización del médico antes de cambiar su actividad física".

La moraleja es simple, aseguró Young: esté menos tiempo sentado y muévase más.

"Ni siquiera hay que inscribirse en el gimnasio", aseguró. "Caminar es el mejor ejercicio para la mayoría de personas. Caminar a un buen paso. Treinta minutos al día hacen maravillas".

Más información

Para más información sobre la insuficiencia cardiaca, visite el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de los EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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FUENTES: Deborah Rohm Young, Ph.D., senior scientist, Kaiser Permanente, Pasadena, Calif.; Chip Lavie, M.D., professor, medicine, and medical director, cardiac rehabilitation and prevention, John Ochsner Heart and Vascular Institute, New Orleans; January 2014, Circulation: Heart Failure

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