Un estudio halla que el acoso sexual realmente está descontrolado en los bares

El personal de los bares por lo general se hace de la vista gorda ante las molestias persistentes a las mujeres, informan unos observadores

Por Brenda Goodman
Reportero de Healthday

MARTES, 4 de marzo de 2014 (HealthDay News) -- Ya es oficial: los hombres que beben en bares con frecuencia se sienten con la libertad de tocar, hacer comentarios obscenos o acosar sexualmente a las mujeres que no están interesadas. Y muchos de esos hombres no se dan cuenta cuando las mujeres intentan alejarse de ellos, muestra un estudio reciente.

Aunque los resultados del estudio no son sorprendentes, sobre todo para cualquier mujer que haya intentado tener una noche divertida y libre con sus amigas, los investigadores señalan que de cualquier forma son alarmantes, y que señalan una necesidad de cambios culturales de forma que los clubes sean tan seguros y divertidos para las mujeres como lo son para los hombres.

Para el estudio, los investigadores realizaron más de 1,300 visitas a 188 grandes clubes de baile, bares deportivos y centros de conciertos en Toronto, Canadá. Utilizaron entrenadores capacitados para observar disimuladamente a los clientes de los bares.

De los más de mil incidentes registrados, alrededor del 25 por ciento conllevaron algún tipo de conducta sexual no deseada. El 90 por ciento conllevó a hombres que acosaban a mujeres.

"Esto incluye desde que un hombre vaya a la barra y le toque el seno a una mujer y entonces desaparezca en la multitud, a hombres que intentan que las mujeres bailen con ellos y no acepten una respuesta negativa, o un hombre que se dirija a una chica en la pista de baile y restriegue su ingle contra ella", explicó la autora del estudio, Kathryn Graham, científica principal del Centro de Adicción y Salud Mental de la Universidad de Toronto.

Graham señaló que lo más frecuente es que las mujeres respondieran simplemente alejándose del hombre que las acosaba. La siguiente respuesta más común era una confrontación directa, por ejemplo, decirle al hombre que se detuviera. Y atención, propietarios de clubes: la tercera cosa más común que las mujeres hacían para deshacerse de sus acosadores era abandonar el bar.

En promedio, las mujeres intentaban hacer unas cuatro cosas distintas para señalar que la atención no era deseada, hallaron los investigadores. Pero en más de la mitad de los casos registrados en el estudio fueron clasificados como persistentes, lo que significa que el hombre no aceptaba una respuesta negativa.

El personal del bar mayormente no ayudó. Los porteros solo intervinieron en 10 de los 258 incidentes "agresivos", y solo en un caso se expulsó al hombre del bar por ser sexualmente agresivo.

"Así que una de las cosas que sugeriríamos al personal en los bares es que sean más proactivos para garantizar que las mujeres no sean víctimas de eso", apuntó Graham.

No resulta sorprendente, pero parecía que la mayoría de hombres que mostraron conductas sexualmente agresivas habían tomado unas cuantas copas. Algo interesante es que la cantidad que habían bebido no pareció corresponderse con qué tan molesta o persistente era su conducta. Se trataba de cuánto había bebido la mujer.

"Sugiere que las mujeres más borrachas son el objetivo", apuntó Graham.

Los resultados del estudio aparecen en línea el 3 de marzo y en la edición impresa de mayo de la revista Alcoholism: Clinical & Experimental Research.

Una experta que no participó en la investigación dijo que aunque los hallazgos son tristes, probablemente representan las situaciones más leves que las mujeres experimentan en los bares, simplemente porque ocurrieron a la vista de todos, donde podían ser observados.

Kathleen Parks, investigadora de adicciones en la Universidad de Búfalo, dijo que en los grupos de enfoque, en que las mujeres han reportado el acoso sexual a posteriori, ha escuchado a las mujeres reportar cosas tan graves como una violación o un intento de violación en los bares y en los clubes.

"Aquí suceden dos cosas. Hay gente muy borracha, y hay un ambiente que ya tiene una connotación sexual y de conocer a alguien. Casi se espera que las personas vayan a bares a encontrar a alguien con quien quizá irse a casa esa noche", señaló.

Parks explicó que cree que la solución tiene que ser multifactorial. En primer lugar, afirmó, los propietarios de bares y clubes deben hacer mucho por mitigar el problema al entrenar a su personal para que intervengan si observan acoso.

Y los padres y maestros deben asegurar que los chicos y adolescentes reciban el mensaje de que el acoso sexual no es aceptable, añadió.

"Debemos comenzar a eliminar este contexto mucho antes", planteo Parks. "Eliminar la idea de que las mujeres que beben alcohol son más sexuales y de que mientras más borracha esté la mujer, más fácil es conquistarla. Simplemente porque una mujer beba no significa que está fácilmente disponible o que haya que aprovecharse de ella".

Más información

Para más información sobre la violencia sexual, visite los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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FUENTES: Kathryn Graham, Ph.D., associate professor, Centre for Addiction and Mental Health, University of Toronto, Canada; Kathleen Parks, Ph.D., senior research scientist, Research Institute on Addictions, University at Buffalo, State University of New York; May 2014, Alcoholism: Clinical & Experimental Research

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