El viaje del sarampión resalta el riesgo de los niños sin vacunar

El brote de Minnesota comenzó con un niño pequeño que viajó al extranjero, señala un estudio

Por Amy Norton
Reportero de Healthday

LUNES, 9 de junio de 2014 (HealthDay News) -- Un brote de sarampión en Minnesota ofrece un estudio de caso sobre cómo la enfermedad se transmite hoy día en Estados Unidos. Una persona sin vacunar viaja al extranjero, vuelve con sarampión y afecta a personas vulnerables, lo que incluye a niños que están sin proteger porque sus padres deciden no vacunarlos.

Esta es la conclusión de un informe que aparece en línea el 9 de junio en la revista Pediatrics que detalla el brote de 2011 que enfermó a 19 niños y a 2 adultos en el estado.

Comenzó cuando un niño de dos años sin vacunar viajó a Kenia, donde contrajo el virus del sarampión. Tras volver a Estados Unidos, el niño contrajo fiebre, tos y vómitos. Pero antes de que se diagnosticara el sarampión, se lo había transmitido a tres niños en una guardería y a otro miembro de su familia. Los contactos entonces se multiplicaron, y al final se expusieron más de 3,000 personas.

Nueve de los niños afectados en última instancia tenían suficiente edad como para haber recibido la vacuna contra el sarampión, la papera y la rubeola (SPR), pero no la habían recibido.

En la mayoría de esos casos, los padres del niño temían que la vacuna SPR podría causar autismo, según los investigadores del Departamento de Salud de Minnesota.

La idea, que planteó por primera vez en 1998 un médico británico llamado Andrew Wakefield, ha sido desacreditada, señaló Pam Gahr, una epidemióloga que lideró la nueva investigación.

"Pero creo que mientras el autismo siga sin ser explicado, la idea [de que la SPR es una causa] persistirá", lamentó Gahr.

En el brote de Minnesota, el niño infectado en Kenia era descendiente de somalíes, al igual que la mayoría de los niños cuyos padres habían declinado la vacuna SPR debido al temor por la seguridad.

Y eso es coherente, apuntó Gahr, con un sorprendente declive en la aceptación de la SPR entre la población somalí de Minnesota, que es relativamente alta. En 2004, el número de niños somalíes en el estado que estaban al día con su SPR superaba el 90 por ciento.

"Para 2010, eso se había reducido a apenas el 54 por ciento", señaló Gahr.

Según lo que el departamento de salud averiguó en las entrevistas con los padres, los declives parecían deberse a mala información sobre un vínculo entre la SPR y el autismo.

A pesar de las circunstancias únicas del brote de Minnesota, el sarampión puede surgir en cualquier sitio donde las personas no estén vacunadas, advirtió el Dr. Andrew Pavia, jefe de enfermedades pediátricas infecciosas de la Universidad de Utah, en Salt Lake City.

"Estos brotes ocurren en todos los tipos de ámbitos", dijo Pavia, quien no participó en el estudio actual.

Este año, los casos de sarampión de EE. UU. han llegado a su máximo en 20 años, reportaron la semana pasada los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. Hasta el 30 de mayo, la agencia había recibido informes de 334 casos de sarampión en 18 estados.

Casi todos los brotes tuvieron que ver con personas no vacunadas que volvieron con la enfermedad de un viaje al extranjero, señalaron los CDC.

El estado más afectado es Ohio, donde personas en varias comunidades Amish se infectaron después de que misioneros sin vacunar viajaran a Filipinas y volvieran con el virus del sarampión.

Las comunidades Amish han tenido unas tasas de vacunación históricamente bajas. Y una encuesta de 2011 de padres Amish que rehusaron la vacuna halló que casi todos citaron temores sobre la seguridad.

Según Pavia, las preocupaciones de seguridad de los padres en el brote de Minnesota ilustran el "poder de la mala información".

Al final, se determinó que el vínculo entre la SPR y el autismo propuesto por Wakefield se basaba en datos fraudulentos, y desde entonces muchos estudios no han hallado ninguna conexión entre la vacuna y el autismo.

"Wakefield ya ha sido completamente desacreditado", enfatizó Pavia.

Gahr anotó que hoy día la mayoría de los padres nunca han tenido o ni siquiera visto un caso de sarampión. Así que algunos podrían creer que es solo otra infección de la niñez, comentó.

Pero el sarampión puede resultar grave, o incluso letal. Alrededor del 30 por ciento de las personas con sarampión contraen una complicación como una infección del oído, diarrea o neumonía, señalan los CDC. Entre los niños, uno de cada mil sufre de inflamación del cerebro, y uno o dos de cada mil mueren.

"Incluso si no se contraen complicaciones, la enfermedad provoca mucho sufrimiento", dijo Pavia.

El sarampión por lo general comienza con una fiebre, tos, escurrimiento nasal y "conjuntivitis". Tras varios días, surge un sarpullido alrededor de la cara y el cuello, que luego se propaga a todo el cuerpo.

"La cosa es que podemos prevenirlo", lamentó Pavia.

En el caso del brote de Minnesota, añadió, "la primera infección que se propagó en la comunidad fue la mala información. La segunda fue el sarampión".

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. ofrecen más información sobre el sarampión.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2014, HealthDay

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FUENTES: Pamala Gahr, M.P.H., epidemiologist, Minnesota Department of Health, St. Paul; Andrew Pavia, M.D., chief, pediatric infectious diseases, University of Utah, Salt Lake City; July 2014, Pediatrics

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