Las células precancerosas en el cuello uterino se vinculan con un mayor riesgo de enfermedad y muerte

Un gran estudio sueco también halló que los riesgos aumentan con la edad

MARTES, 14 de enero de 2014 (HealthDay News) -- Las mujeres que han sido diagnosticadas con y tratadas por células precancerosas en el cuello uterino (cérvix) podrían estar en un mayor riesgo de contraer y morir de cáncer cervical o vaginal, sugiere una investigación reciente.

Sin embargo, los investigadores añadieron que el riesgo general de cáncer cervical o vaginal sigue siendo bajo para las mujeres que han sido diagnosticadas con, y tratadas por, células anómalas en el cuello uterino.

Los autores del estudio analizaron datos de más de 150,000 mujeres suecas que fueron tratadas por células anómalas en el cuello uterino. De ellas, casi 1,100 fueron diagnosticadas posteriormente con cáncer cervical invasivo y unas 150 fueron diagnosticadas con cáncer vaginal invasivo. Hubo más de 300 muertes por cáncer cervical y unas 50 muertes por cáncer vaginal.

Y a medida que las mujeres que habían sido tratadas por las células precancerosas en el cuello uterino envejecían, su riesgo de cáncer cervical o vaginal aumentaba. El riesgo se aceleró tras los 60 años, y una vez más tras los 75, según el estudio. Los investigadores hallaron que las tasas de incidencia de cáncer cervical y vaginal en el grupo de mujeres con más edad superaron a las 100 por cada 100,000 mujeres.

Mientras más recientemente habían sido tratadas las mujeres por células anómalas en el cuello uterino, y mientras más edad tenían cuando fueron tratadas, mayor era su riesgo de cáncer. Las que fueron tratadas entre los 60 y los 69 tenían cinco veces más riesgo que las tratadas entre los 30 y los 39, según el estudio.

Los hallazgos aparecen en la edición en línea del 14 de enero de la revista BMJ.

El riesgo de morir de cáncer cervical o vaginal también aumentó con la edad entre las mujeres que habían sido tratadas por células anómalas en el cuello uterino, según un comunicado de prensa de la revista. Treinta años tras el tratamiento, esas mujeres tenían más del doble de probabilidades de morir de cáncer cervical o vaginal que las de la población general. A los 72 años, las tasas de mortalidad por esos cánceres aumentaron a 50 por cada 100,000 mujeres, halló el estudio.

Mientras mayor era la mujer al ser tratada por células precancerosas en el cuello uterino, mayor era su riesgo de muerte por cáncer cervical o vaginal, según el comunicado de prensa.

Los hallazgos muestran que las mujeres que han sido tratadas por células anómalas en el cuello uterino "deben recibir un seguimiento en la vejez", comentaron el investigador Bjorn Strander, de la Universidad de Gotemburgo, y sus colaboradores del Instituto Karolinska, ambos en Suecia.

Es preocupante que el estudio hallara que las mujeres que habían recibido el tratamiento más recientemente estaban en un mayor riesgo de contraer cáncer cervical y vaginal, comentó en un editorial acompañante el Dr. Marc Arbyn, de la unidad de epidemiología del cáncer del Instituto Científico de Salud Pública de Bruselas, en Bélgica.

Arbyn hizo una llamada a investigación para identificar las señales que predicen el riesgo futuro de cáncer cervical y vaginal de una mujer.

"Se deben tomar medidas para garantizar un cumplimiento completo con el seguimiento tras el tratamiento del precáncer cervical", enfatizó.

Más información

El Instituto Nacional del Cáncer de EE. UU. tiene más información sobre la prevención del cáncer cervical.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2014, HealthDay

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FUENTE: BMJ.com, news release, Jan. 14, 2014

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